No todos los negocios necesitan el mismo sistema. Antes de digitalizar una operación conviene mapear los procesos reales: qué se factura, qué se cobra, qué se inventaría y quién necesita ver qué. Un ERP a medida parte de esa realidad en lugar de forzar el negocio a encajar en un software genérico. En SmerlinK Cloud empezamos cada proyecto así: entendiendo el flujo antes de tocar una línea de código.